El vamping está dañando a nuestros adolescentes

¡Ay, la tecnología! Un milagro del ser humano, pero también la peor pesadilla porque nos vuelve adictos, principalmente a nuestros hijos y más cuando están en la adolescencia, pues toda su vida gira en torno a esta maravilla humana y se vuelve una parte fundamental en su día a día, hasta el punto de sentirse vacíos si no tienen algún aparato tecnológico que les permita estar conectados al mundo virtual.

Cuando entran en la etapa adolescente, nuestros pequeños, ya no tan pequeños, comienzan a enfocar su atención en otros aspectos y es normal que se vuelvan celosos con su intimidad, lo que permite que la tecnología, y en especial las redes sociales, tomen el control de sus días, sin importar el horario. 

Con decirles que hay noches en las que cuando paso cerca del cuarto de mi hija mayor la escucho reírse y gritar, entro a su habitación y está con la luz apagada, pero con el celular encendido jugando con sus amigos en línea. Yo no sabía que realmente se vuelve un problema cuando no pueden irse a dormir sin darle una última revisada al celular o a la Tablet y se quedan horas.

Esa adicción se llama vamping y se refiere a las personas que hacen uso de dispositivos electrónicos hasta altas horas de la noche. Cuando supe que esa actividad que realizaba mi niña, tenía nombre, me asusté bastante porque es más normal de lo que creemos, pero ello no lo hace menos dañino.

La dependencia que causa la tecnología y más las redes sociales puede afectar gravemente su estado mental y físico. No pueden dejar de ver un minuto el celular porque ya sienten un gran vacío y la necesidad de siempre conectados se intensifica, hasta el punto de desarrollar la nomofobia, o más claro, el miedo irracional a no tener el celular o estar incomunicado a internet.

Pero ¿cómo podemos hacer para que nuestros hijos no sean vampiros tecnológicos? A pesar de todas las discusiones que se lleguen a tener, una solución es marcar límites y horarios del uso del celular. También es fundamental predicar con el ejemplo, pues debemos ser coherentes con lo que decimos y con lo que hacemos.

Podemos auxiliarnos de otros elementos que sustituyan el uso del móvil y fomenten buenos hábitos, como leer un libro antes de irse a dormir. Pero lo principal es hacer uso del diálogo para llegar un acuerdo con los adolescentes, haciéndoles notar que no es un castigo, sino un acto que beneficiará su vida a largo plazo y siempre hablarles con la verdad haciendo referencia del daño que se están causando.

@layolandayque

Fuentes:

https://elpais.com/mamas-papas/familia/2021-09-27/que-es-el-vamping-y-como-afecta-a-los-habitos-de-sueno-de-tu-hijo-adolescente.html

https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-nomofobia-enfermedades-del-siglo-xxi-S113835931830203X

https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/recomendaciones-tecnologia/vamping-como-prevenirlo/

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s