Decidiste dormir cinco minutos más, se te hizo tarde, te sales de la cama como puedes, corres a ducharte, te arreglas, vas a desayunar, pero ¡no te da tiempo de prepararte algo! y ahora tienes que irte a clases o a trabajar con la barriga vacía. No obstante, recuerdas que anoche te preparaste overnight oats, un desayuno ideal para esta situación, aún más para esta temporada de calor. Agradeces a tú yo del pasado, mientras comes tu rica avena de camino a tu destino.

Es que, en verdad, la avena refrigerada es de esas recetas que, de tan fácil que es, parece imposible que sea cierto. Sin embargo, es tan real que hoy en día son muchas las personas que han optado porque este sea su desayuno de casi todos los días de la semana. Si te interesa conocer su preparación, te invitamos a seguir leyendo.
Ingredientes para una porción:
- ½ taza de avena
- ½ taza de leche vegetal o animal, la que sea de tu preferencia
- ½ plátano o manzana o la fruta de preferencia
- 1 cda. de chía o linaza molida
- canela
- yogurt griego natural (opcional)
- mantequilla de cacahuate (opcional)
Preparación:
- Vertir la avena, canela y chía o linaza en un recipiente para mezclarlos bien. Preferentemente, en un vaso de vidrio con tapa por dos razones: una, para que mantenga su frescura; dos, para que lo puedas transportar a donde quieras.
- En la mezcla, agregar la leche y, si gustas, dos cucharadas de yogurt griego natural, esto le dará más consistencia a la mezcla. Revolver bien.
- Refrigerar durante toda la noche o por 8 horas.
- Al día siguiente, antes de comerla, agregar la mitad de un plátano rebanado o la fruta que gustes, así como una cucharadita de mantequilla de cacahuate.

Listo, esto es todo lo que hay que hacer, bastante sencillo, ¿cierto? No obstante, también existe otra manera de consumir la avena, igual de fresca, aunque quizá un poco menos saciante, esto es en bebida o smoothie. Sigue leyendo para conocer el proceso.
Ingredientes para una porción:
- ½ taza de avena
- 1 taza de leche, la de tu preferencia
- canela
- 1 cda de miel o azúcar, el endulzante de tu gusto
- esencia de vainilla
- hielo
Preparación:
- Hervir la avena junto con la canela en la leche, a fuego medio.
- Agregar la miel o azúcar y un chorrito de esencia de vainilla.
- Revolver hasta que las hojuelas estén cocidas y apaga.
- Dejar que la mezcla se enfríe por al menos una hora.
- Una vez pasado el tiempo, vertirla en una licuadora. Si pasado el tiempo, queda espeso, agregar un poco más de leche o agua.
- Licuar junto con la cantidad de hielos que desees por dos minutos.
- Servir y a disfrutar de tu delicioso smoothie.

Ambas opciones son excelentes ideas para los días en los que no te dé tiempo de prepararte un desayuno más elaborado, sin embargo, no olvides que es esencial agregar frutas, verduras y comidas más completas en tu día a día.
FUENTES: