Mi hija es tóxica… Por mi culpa

Desde que Melanie nació mis deseos de cuidarla, protegerla y darle lo mejor fueron demasiado grandes. No la dejaba en ningún momento y cada que lloraba, incluso después de que comenzó a hablar, yo o mi marido estábamos con ella enseguida. Para que se portara bien, poníamos como condición que le regalaríamos lo que ella…