Ser mamá es cansado, agobiante, estresante y una tarea que no termina nunca, es así que hay que dejar de satanizar los gritos. A veces, sólo a veces, es necesario levantar la voz, en especial si ya llegaste a tu límite. Y sí, sé que te parecerá extraño, incluso hasta extremo, pero cuando te exponga…