Aunque para muchos podría parecer una locura, la realidad es que, según la colorimetría, algunos colores con los que nos vestimos, funcionan como un reflector de luz sobre nuestro rostro, por lo que al utilizarlos, suavizan nuestras facciones, al igual que, algunos otros, acentúan las sombras y líneas de expresión. Esto no solo se trata…