Los niños dejan de comer por berrinche, por aburrimiento, por estrés y hasta por estar creciendo, hay mil y un razones para que esto pase, pero no necesariamente son malas. Seguramente ya te ha pasado, pero tranquila, ¡no te preocupes! Hoy te compartiré, a través de esta nota, uno que otro consejo que te ayudará…